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Entrevista en el Mercurio: Drones recreativos retrasan las operaciones en incendios forestales

  • Foto del escritor: Pablo Morales
    Pablo Morales
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

En el contexto de los incendios forestales que afectaron a las regiones de Ñuble y Biobío durante enero de 2026, y en el marco de la emergencia activa, fui consultado por El Mercurio, en mi rol académico, respecto del impacto del uso de drones recreativos no coordinados en zonas de combate del fuego.


En escenarios de incendios forestales activos, la operación de drones recreativos en áreas de combate constituye un riesgo operacional significativo para las operaciones aéreas tripuladas destinadas al control de la emergencia.


Durante incendios forestales, helicópteros y aviones realizan vuelos a baja altura en entornos caracterizados por humo denso, visibilidad reducida, turbulencia térmica y una alta carga de trabajo para las tripulaciones. La presencia de drones recreativos en estos espacios aéreos obliga, por protocolos de seguridad operacional, a suspender o restringir temporalmente las operaciones aéreas, afectando directamente la eficiencia del combate del fuego.


Desde el punto de vista normativo, la operación de aeronaves pilotadas a distancia se encuentra regulada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). La normativa vigente establece restricciones estrictas para el uso de drones en escenarios de emergencia, debido al riesgo de colisión, interferencia operacional y pérdida de separación con aeronaves tripuladas.


Más allá del marco regulatorio, el principal impacto se manifiesta a nivel operativo: la interrupción de ciclos de descarga aérea, la reasignación forzada de recursos, la pérdida de ventanas meteorológicas favorables y el aumento del riesgo para brigadistas en tierra, quienes dependen del apoyo aéreo oportuno para el control del fuego.


La masificación de drones de uso recreativo —dotados de capacidades como vuelo estabilizado, posicionamiento GPS y mayor autonomía— ha incrementado la probabilidad de incursiones no autorizadas en espacios aéreos de emergencia, muchas veces por desconocimiento del marco normativo o incentivadas por la captura y difusión de imágenes en redes sociales.


En incendios forestales activos, la operación de drones recreativos no es compatible con la seguridad operacional. La gestión del espacio aéreo, la priorización de misiones y la coordinación interinstitucional deben quedar exclusivamente bajo la responsabilidad de las autoridades y organismos técnicos competentes.

 
 
 

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